
The Visitor fue estrenada en España el 15 de marzo, pero fui a verla el otro día. Es la típica película que pasa desapercibida para la gran mayoría por su poca publicidad, pero la que se queda en cartelera meses y meses por su buena acogida.
Por este motivo decidí hacer una entrada sobre ella, ya que es una de las mejores películas que he visto últimamente, y me da rabia que no haya tenido repercusión como grandes producciones, Lobezno entre otras.
Walter Vale (Richard Jenkins) es un profesor de universidad, viudo, que desde hace 20 años sigue haciendo la misma vida, esa que ya no le motiva ni le da alegrías. En un viaje a Nueva York por motivos de trabajo, recala en la casa de su infancia que aún conserva, pero que alguien a quien no conoce ha alquilado a una pareja de inmigrantes.
Vale decide compartir la casa con los inmigrantes hasta que estos busquen casa, y lo que nunca se esperaría es que su vida fuese a cambiar tanto, que fuese capaz de volver a sonreir.
Descubre en Tarek (Haaz Sleiman) un amigo y un profesor de yembé, y se adentra en el mundo africano, tocándo el instrumento como un africano más en Central Park y en el metro, vestido con traje y corbata.
Las casualidades de la vida hacen que Tarek sea arrestado por el Departamento de Inmigración. Vale, en compañía de la madre del chico, inician una batalla para sacarlo de la cárcel e impedir su repatriación a Siria. Durante todo ese proceso, el norteamericano encuentra la amistad y el amor en dos inmigrantes sin papeles que lo único que quieren es ser felices y tener las mismas oportunidades que otros en el país “de los sueños”, Estados Unidos.

Al final de la película te quedas con un sabor agridulce; Vale ve cambiar su vida, encuentra la felicidad, sonríe, sigue tocando el yembé en la calle, pero lo hace solo. Lo importante de la vida no tiene que ver con el color, la raza o la nacionalidad, y eso lo refleja muy bien McCarthy.
Richard Jenkins estuvo nominado en la última edición de los Oscar, 2009, como mejor actor principal, pero se llevó el premio el gran Sean Penn por “Mi nombre es Harvey Milk”. Jenkins, típico actor secundario, encuentra el reconocimiento pasados sus 60, aunque no sería el primero que comenzase a recibir papeles importantes a una edad avanzada.
Os dejo con el trailer de la película subtitulada en español. Animaos e id a verla, ya que la sorpresa será grata y os ireis contentos por haber visto una gran película. Aunque el camino por el que va la película se intuye, sorprende y es muy agradable.
Pasadlo bien!